lunes, 27 de mayo de 2013
La Fosa de las Marianas, el lugar más profundo de la Tierra
domingo, 12 de agosto de 2012
Las centrales nucleares flotantes rusas
jueves, 28 de junio de 2012
La Isla de Perejil y Hércules mitológico
Seguro que a todos os sonará la famosa Isla de Perejil, la cual hace unos 10 años tubo un sonado encontronazo mediático debido a una disputa de soberanía entre España y Marruecos, sin embargo dudo mucho que conozcáis la famosa historia de esta isla, historia que se entremezcla con la mitología griega. Los registros sobre la isla se remontan al XIII a. C. donde marineros micénicos pasaron el estrecho de Gibraltar, en busca de una ruta más segura para llegar a los ricos yacimientos de ámbar de los mares Báltico y Norte. Estos marineros trajeron las historias de ricas tierras pobladas de cabezas de ganado, árboles frutales e inmensas minas de metales preciosos y, como era costumbre en la cultura griega, fueron forjando mitos sobre ellas y atribuyéndoselas al explorador por antonomasia de su cultura: Heracles (También conocido como Hércules).
Tal cual os explicabamos en nuestra anterior entrada “Las Columnas de Hércules, el escudo Español y el Fin de la Tierra”, Hércules separó las dos columnas que llevan su nombre y encontró una isla en el Océano del Oeste a la que llama Eritia. Según algunos autores contemporáneos, como Ivan Burgos, Eritia sería la isla de Perejil, descrita como situada más allá de las columnas de Hércules, al oeste del Mediterráneo, ya en el curso del Océano.
En Eritia, Heracles debía terminar su décimo trabajo que también debía ser el último. Según el mito, Eritia era la guarida del monstruo Gerión. En ella vivía Gerión con su manada de bueyes, el pastor Euritión y su fabuloso perro de tres cabezas Ortro (hermano de Cerbero). El mito cuenta que este héroe tuvo que cruzar el desierto de Libia y amedrentar al dios Helios con su arco para poder utilizar su copa (con la que la divinidad cruzaba el océano todas las noches para salir por el otro lado) y llegar hasta "más allá de las Torres de Hércules", matar a Euritión para robar los bueyes y llevárselos a Euristeo, rey de Tirinto.
Por otro lado, algunos autores ha identificado la isla de Perejil cómo la isla de Ogigia, en la cual según La Odisea la ninfa Calipso retuvo a Ulises durante siete años.
lunes, 18 de junio de 2012
Las Columnas de Hércules, el Escudo Español y el Fin de la Tierra
Quizás alguna vez hayáis oído sobre las columnas de Heracles, o de Hércules y probablemente nunca hayáis sabido a que se referían. También es posible que alguna vez os hayáis preguntado que que simbolizan las columnas de el escudo de España. Obviamente el lector en este punto ya se habrá dado cuenta que se trata de lo mismo, y a lo largo de esta entrada vamos a analizar un poco de dónde vienen estas columnas.
Las Columnas de Hércules fueron un elemento legendario de origen mitológico, situado en el estrecho de Gibraltar y señalaba el límite del mundo conocido (véase la imagen anterior), la última frontera para los antiguos navegantes del Mediterráneo. Los griegos conocían bien el Mediterráneo, aunque dadas las considerables distancias, sus conocimientos sobre lo que se extendía en el océano Atlántico era más limitado, dando lugar así a leyendas y temores. Bajo el lema «Non Terrae Plus Ultra» los romanos asignaban el confín del continente, que si bien se asoció a Finisterre, también simbolizaba el estrecho de Gibraltar.
El nombre más antiguo que con seguridad alude a las mismas parte de los griegos, quienes las denominaron “Estelas de Heracles” y que los romanos después llamaron Columnas Herculis, o sea, Columnas de Hércules.
La columna norte (antiguo Kalpe o «Calpe») es identificada con el peñón de Gibraltar. La identidad de la columna sur (antigua «Abila») ha sido disputada a través de la historia, siendo los dos candidatos más probables el Monte Hacho en Ceuta y el Monte Musa en Marruecos.
Por supuesto, dichas columnas, fueron asociadas a un mito. Éste decía que en un arrebato de locura Heracles o Hércules (según los griegos) había matado a sus hijos. Recobrada la razón, el Oráculo de Delfos le había indicado que para purificarse, debería estar al servicio del rey de Tirinto, Euristeo, durante doce años. Habiendo llegado al monarca la fama de los bueyes de Gerión, ser fabuloso que moraba en el Lejano Occidente, y aprovechándose que aún no habían expirado los doce años de servicios, encargó a Heracles que capturase dichos rebaños.
El viaje de ida, antes de llegar a Eriteia (una de las antiguas islas sobre las que actualmente se asienta la ciudad de San Fernando), fue pródigo en aventuras y luchas de todo tipo, hasta el extremo que "para conmemorar sus hazañas fueron elevadas las columnas que llevan su nombre, que separan Europa de África".
Heracles tomó prestada la Copa de Helios para navegar sobre el océano y llegar a la tierra de Gerión. Mató a éste y regresó al reino de Euristeo con el ganado. Así pues, la historia dice que fue Hércules quien separó las dos rocas para abrir el camino desde el Mar hasta el océano Atlántico.
Una vez aclarada el mito relacionado, seguramente el lector se pregunte sobre la simbología relacionada entre el escudo español y las columnas. El asunto se remonta a la época en la que el monarca Carlos I de España incorporó como elemento exterior el símbolo de las columnas en su escudo de armas (imagen siguiente).
El rey, gran humanista interesado en la cultura y las artes, accedió a la sugerencia de un médico y consejero suyo, Luigi Marliano, a incorporar las columnas con la divisa Plus Ultra. Este elemento heráldico ha permanecido con mayor o menor presencia en el curso de los sucesivos monarcas, aunque en la actualidad no aparecen en el escudo del Rey de España, sí lo hacen en el escudo de España.
Las columnas de Hércules aparecieron también como símbolo heráldico de las Indias del Imperio español. El 14 de julio de 1523 por Cédula Real, el Rey Carlos I de España y V de Alemania, concedió Escudo de Armas a la Villa Rica de la Veracruz, en México, primer Ayuntamiento de América (siguiente imagen).
Dicho escudo contiene las columnas de Hércules y la leyenda «NON PLUS ULTRA». Hacia el siglo XVII algunas monedas americanas mostraban en adverso dos columnas coronadas sobre ondas marinas. En el siglo XVIII el símbolo evoluciona y representaba dos columnas coronadas (corona real) rodeando dos mundos, surmontadas de una corona real, y situadas sobre una isla o roca saliente de ondas marinas. La ceca de Ciudad de México convino, en 1754, a cambiar la corona real de la columna a la siniestra del símbolo por una corona imperial. En la misma ceca el adverso de las monedas de reales de a ocho permaneció hasta 1772, durante el reinado de Carlos III.
Posteriormente, el rey José I de España, diseñó su escudo siguiendo el modelo de anteriores monarcas (siguiente imagen), aunque cuartelándolo en seis cuarteles, en el que aparte de los tradicionales de Castilla, León, Aragón, incorporaba el de Navarra, el cuartel no entado de Granada y el de Indias. Este sexto cuartel introducía heráldicamente el símbolo que se había creado en América, en similar disposición: columnas (sin coronas) rodeando dos mundos (sin corona) y todo sobre ondas marinas.
Una de las teorías más extendidas, iniciada por la profesora de Historia de España Ana Torre, recurre a las Columnas de Hércules como origen del símbolo del Dólar, en tanto que en Estados Unidos se utilizó durante un tiempo la moneda española.
jueves, 7 de julio de 2011
Criaturas extrañas en lo más profundo del Ártico
Seguramente casi cualquier lector, podría pensar que el fondo del congelado mar del noroeste de la costa Rusa tiene poco que ofrecer a los fotógrafos. Pero un valiente biólogo, Alexander Semenov, ha desafiado las temperaturas y condiciones y ha conseguido captar unas instantáneas que revelan una gran variedad de especies de gran colorido. Alexander Semenov, estuvo dos años en estos entornos tan ultra-remotos de éste Mar blanco y ha creado esta increíble y bizarra colección de imágenes.
En la fotografía anterior podéis ver una Langosta Esqueleto, mostrando sus pinzas y sus antenas. Por su prolongada cabeza, lo más probable es que se trate de un macho.
En la imagen anterior, tenéis un Ragworm enseñando su boca. Son anélidos marinos que excavan en la tierra mojada y el lodo usando sus parapodia (los tentáculos parecidos a bigotes que veis en la imagen).
Alexander Semenov, hizo todas estas fotografías bajo el agua del mar Ártico, en aguas a –2ºC en el interior del mar, dónde fuera de este, un frío horrible de más de -30ºC castiga sin piedad. Semenov ha documentado varias diferencias muy útiles para la biología sobre estos animales y sus parientes más cercanos de aguas más cálidas, a pesar de eso, Semenov, afirma que la fauna marina de esos mares congelados no tienen nada que ver con nada que haya visto anteriormente. Afirma:
“Es un lugar único para los biólogos.” “La primera vez que me sumergí bajo el agua por primera vez, estaba completamente en Shock. El mar blanco me enseñó otro mundo, con sus propios aliens, y algunos de ellos eran criaturas realmente sorprendentes.”
A continuación podéis ver algunos ejemplos más:
Mariposa de Mar: Se trata de un caracol depredador, nadan con las dos “alas”, en verdad protuberancias de su pie.
Angel del Mar: Una pequeña babosa capaz de practicar la natación en aguas a -2ºC.
Todas estas criaturas son conocidas solo por unos pocos especialistas y biólogos marinos, todas viven única y exclusivamente en los mares más fríos en las regiones más remotas del circulo Ártico. Es decir, se tratan de lugares muy difíciles de llegar para los nadadores, y el frio que hay que aguantar lo convierte en una tarea el doble de ardua. Y por si fuera poco, alguna de estas criaturas son lo suficientemente pequeñas para que los buceadores no las notifiquen y no logren fotografiarlas.
Otras de las criaturas encontradas son las siguientes:
Gusano de Tierra: Estos gusanos marinos se mueven a través del agua moviendo sus protuberancias.
Gusano marino fluorescente: Los Polychaetes son una clase de anélidos. Están segmentados y cada segmento tiene un par de apéndices con sus propias “piernas” para ayudarles a moverse.
El Mar Blanco, dónde estas fotografías han sido tomadas, es uno de los lugares más remotos e intocables de la Tierra, situado al nordeste del Océano Atlántico y con un tamaño del doble que Dinamarca ha sido solo explorado recientemente por buceadores por el motivo de que sus aguas son tan cristalinas que se puede llegar a ver a 40 metros bajo el agua.
Otras de las criaturas que pueblan estos mares son estas:
Hydrozoan: Posee una estructura con tentáculos, y posee características comunes con los corales y con las anemonas.
Crustaceos amphipods: Poseen una estructura protectora para los tentáculos de los Hydrozoan, y tienen un color semi-transparente.
La estación biológica de Mr Semenov, esta a más de 200 kilómetros de la ciudad mas cercana, esto significa, que si se queda sin suministros, no tiene sentido que coja si quiera el coche y vaya hasta el “súper” más cercano, porque ni siquiera existe una carretera cercana. La única manera de comunicarse con la ciudad más cercana es por barco.
Gusano marino de polychaete: Esta hecho de varios segmentos y posee un gran brillo azul fluorescente en su columna.
Nudibranch: Un molusco marino sin concha, que bien podría ser, un pariente marino de Sonic el Erizo.










